El hip-hop se ha convertido en el modo de expresión de las minorías de jóvenes activistas urbanos en Europa

¡SEAMOS MOROS!”: ISLAM Y CONCIENCIA RACIAL EN OCCIDENTE (II) [1]

Hisham Aidi
Middle East Institute. Columbia University (EE.UU)

“Le Respect” y “Les Pitbulls”

Seul le beat aujourd-hui nous lie et nous unit.
(“Hoy en día, sólo el ritmo nos conecta y nos une”)
– Saliha, “Danse le Beat”

El hip-hop se ha convertido en el modo de expresión de las minorías de jóvenes activistas urbanos en Europa. Para los jóvenes musulmanes que sufren las campañas contra los inmigrantes, así como el abandono del Estado y el recorte de los gastos sociales, el hip-hop es una válvula de escape que les ofrece la oportunidad de expresar sus críticas, declarando su solidaridad con otros jóvenes marginados (en particular con los afroamericanos) y expresando el orgullo por su cultura, para demostrar “quienes somos” (who we be), en palabras del rapero neoyorquino DMX. [2]
Si el rap de Estados Unidos ha sido criticado por su materialismo, su nihilismo y su indiferencia política, el hip-hop francés critica ferozmente el racismo, la globalización y el imperialismo. Muchos grupos como Yazid y La Fonky Family hablan claramente de las dificultades de ser árabe y musulmán en Occidente, y de las relaciones entre el Islam y el mundo occidental. En su exitoso tema “Je Suis Si Triste” (“Estoy muy triste”), el grupo de rap conocido como 3éme Oeil (“Tercer ojo”) –ubicado en Marsella y formado por tres componentes nacidos en las Comores: Boss One (Mohammed), Jo Popo (Mohammed) y Saïd– ofrece una mordaz crítica social. Estos raperos denuncian en sus canciones el acoso a las musulmanas con velo en Francia, condenan la brutalidad policial y las encarcelaciones masivas (con especial mención de Mumia Abu Jamal) [3] , y dirigen la acidez de sus letras contra el “dominio absoluto” de Occidente sobre Oriente.

Fadela Amara Además de dar rienda suelta a las palabras, el hip-hop también se usa para combatir el racismo y promover las relaciones entre blancos, negros y árabes, como ocurre en los festivales organizados por SOS Racismo. Curiosamente, el hip-hop también está siendo empleado para contrarrestar la influencia islamista en los banlieues [suburbios]. Fadela Amara, líder de la comunidad árabe en Francia que organizó la marcha Ni putes ni soumises (“Ni putas ni sumisas”) –marcha que luego se convirtió en una organización filial de SOS Racismo que lucha por los derechos de la mujer– invita a menudo a raperas musulmanas para que difundan un mensaje feminista. Ni putes ni soumises se propone movilizar a la juventud contra los guetos y a favor de la igualdad, pero también se enfrenta a organizaciones islamistas como la poderosa Unión de Organizaciones Islámicas , la cual presta servicios en las cités [las barriadas de viviendas protegidas donde vive la mayoría de los inmigrantes] a cambio de que las mujeres usen el velo. Amara dice que la discriminación y el desempleo hacen que muchos chicos jóvenes se sientan “excluidos del proyecto francés”. Estos jóvenes, dice, a menudo regresan a tradiciones islámicas opuestas a la mezcla de sexos y a la educación de las mujeres, y a veces agreden a mujeres que no visten de acuerdo a su idea de modestia [4] . Raperos franceses musulmanes y cantantes de rhythm and blues condenaron pública y colectivamente los ataques del 11-S, diciendo que los terroristas habían “deshonrando la fe”, en palabras de Ideal J, un franco-haitiano converso al Islam. Abd al-Malik, un congoleño converso al Islam y miembro del grupo musical New African Poets, destacó la importancia del rap y del Islam para los jóvenes que viven en los guetos: “el rap nos ha abierto un nuevo mundo y nos ha ayudado a madurar, y el Islam nos ha permitido prosperar, enseñándonos a respetar a los demás. [Pero] los talibanes están instrumentalizando la religión.” [5]

Los intentos de algunos islamistas franceses de boicotear los productos estadounidenses, e incluso marcas como Mecca-Cola , han fracasado, pues los habitantes de los suburbios continúan siendo fieles a marcas americanas de ropa urbana como Fubu y Phat Farm , alegando a menudo que el uso de este tipo de prendas de vestir es una manera de proclamar su antiamericanismo y su simpatía por los negros. Más recientemente, han aparecido algunas marcas de ropa urbana producidas por los propios habitantes de los suburbios, con nombres como Bullrot (una combinación de “pitbull” y “rottweiler”) o Adedi (un acrónimo de association de differences), ésta última creada por un marroquí, un gabonés y un senegalés para combatir el racismo y el extremismo, y para festejar la diversidad. [6]

Algunos analistas franceses vinculan el hip-hop con el Islam, afirmando que el rap, como el Islam, provoca ira, patologías y disfunciones. El Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen, contrario a los inmigrantes, y el Movimiento Nacional Republicano, una escisión de aquél, han censurado desde siempre al hip-hop. En marzo de 2001, ambos partidos de extrema derecha se opusieron al uso de fondos públicos para financiar el primer campeonato del mundo de baile hip-hop en Villepinte, afirmando que “el hip-hop es un movimiento que pertenece a los inmigrantes de origen africano instalados en Francia y representa una llamada a la sedición contra nuestras instituciones.” [7] Más recientemente, sin embargo, el Frente Nacional ha comenzado a utilizar el hip-hop como un modo de difundir su mensaje político, “recuperar” a la juventud francesa y contrarrestar la influencia árabe y norteamericana en la cultura francesa. El grupo de rap supremacista blanco Basic Celto , afiliado al Movimiento Nacional Republicano, tiene como objetivo romper “el monopolio de los inmigrantes” sobre el hip-hop “que sirve para difundir las quejas de los inmigrantes.” Basic Celto aspira a promover un rap “nacional y revolucionario” con una “identidad cristiana”, y alejar a los français d’origine [“franceses de origen”] de la influencia de los inmigrantes. [8]

Pero el atractivo del Islam y de las culturas asociadas a éste, como el hip-hop y el raï, sigue creciendo entre la juventud francesa y provocando muchas reflexiones en la prensa. Le Monde publicó un artículo sobre el aumento de la práctica del ayuno durante ramadán en los colegios franceses, incluso entre los no musulmanes, y hay informes sobre muchas chicas no musulmanas que llevan velo en solidaridad con estudiantes musulmanas que han sido expulsadas del colegio por vestir con esa prenda. Comentando la observación de Le Pen de que el hip-hop es un estilo musical peligroso procedente de las kasbas de Argelia, el rapero Boss One (Mohammed), de 3éme Oeil, dijo: “Para Le Pen, todo lo malo –el rap , el crimen, el SIDA,…– proviene de Argelia o del Islam…cuanto más ataquen al Islam Bush y Chirac y digan que es malo, más jóvenes pensarán que es bueno y más personas oprimidas acudirán al Islam y a los predicadores radicales, sobre todo aquí, en Estados Unidos; pues aunque la vida en Francia sea dura, al menos allí tenemos una red de asistencia social.” [9]

Algunos analistas también han culpado al hip-hop de contagiar a Francia los males sociales asociados a los guetos de Estados Unidos. Un observador se quejaba de que “[La juventud francesa de origen árabe] imita intencionadamente el estilo de vida beligerante de los afroamericanos, empleando letras agresivas y descaradas para su atronadora música rap.” [10] Otros han señalado a la “afroamericanización” de los patrones de expresión de la juventud francesa, indicando que sus duelos verbales son similares a los de “los raperos estadounidenses de los guetos negros.” [11] En efecto, la cultura de los guetos que rodean las grandes ciudades francesas está muy influenciada por las modas de los barrios pobres de las ciudades estadounidenses; el argot urbano, los modelos callejeros de conducta y el “código de honor” son extraordinariamente similares. [12] En enero de 2000 se aprobó la creación de una unidad policial para vigilar el comportamiento de los perros de raza pitbull y rottweiler en los barrios de viviendas protegidas donde, como en Estados Unidos, estos animales se volvieron muy populares entre los jóvenes de las ciudades durante los años noventa [13] . Los insultos contra los negros (négres) y los árabes (bougnoles en Francia, moros en España [14] y makukas en Bélgica, palabra esta última que significa “mono blanco”) se han convertido en expresiones de cariño usadas habitualmente entre la juventud musulmana, como el término nigger en Estados Unidos. Pero está claro que el hip-hop y los afroamericanos no provocan misoginia ni rabia entre los jóvenes musulmanes europeos. El hecho de que los movimientos urbanos de tendencia laica empleen el hip-hop para luchar contra el islamismo y el racismo es una prueba del aumento de la conciencia racial entre los jóvenes musulmanes europeos, del profundo impacto de la experiencia afroamericana y de cómo la imaginación puede ayudar a construir un entramado cultural que resista contra la opresión del Estado y el fanatismo religioso.

Dentro de los límites de lo halal [15]

“El hip-hop está cambiando; ha dejado de ser un asunto de negros”
– Outlandish, “El Moro”

El movimiento hip-hop tiene un gran poder de resistencia que lo hace a un tiempo atractivo y preocupante para los actores políticos. La capacidad del hip-hop para hacer tambalear el discurso hegemónico pudo comprobarse con el verso de Jay-Z, “Leave Iraq Alone” (“Dejad en paz a Iraq”) y el éxito antibelicista de Outkast, “Bombs Over Bagdad” (“Bombas sobre Bagdad”), denunciando la primera guerra del Golfo y retirado de antena por la MTV y Clear Channel cuando comenzaron a llover las bombas sobre Bagdad en marzo de 2003 [16] . Los artistas de hip-hop se han opuesto con firmeza a la guerra, sin temor al oprobio social que experimentaron Dixie Chicks y otras estrellas blancas del pop. Como dijo el magnate del hip-hop Russell Simmons: “los raperos no tienen que preocuparse por nada. De todos modos, a nadie le gusta lo que ellos tienen que decir, por eso no tienen miedo de hablar.” Pero cuando el hip-hop está inspirado en temas islámicos o en referencias políticas, la prensa del sistema lo ha considerado particularmente subversivo. De ahí la indignación contra el rapero Paris por su álbum Sonic Jihad, publicado en 2003 y vendido con rapidez, en cuya cubierta aparece un avión volando hacia la Casa Blanca, y la presunta eliminación de términos árabes y referencias a Hussein en el álbum Better Dayz , de Tupac Shakur (aunque el rapero asesinado no hacía referencia al dictador iraquí sino a Hussein Fatal, un miembro de Outlawz , grupo fundado por Shakur que también incluye a Khadafi, Kastro y Komani). [17]

En el otoño de 2002, el presunto francotirador John Muhammad [18] , antiguo miembro de la Nación del Islam, envió notas a la policía donde se citaban letras de raperos pertenecientes a Five Percenters, una secta heterodoxa de musulmanes negros. El posterior frenesí informativo desencadenó un debate interno en la comunidad de raperos musulmanes que se hizo especialmente necesario cuando éstos se vieron involucrados en la “guerra contra el terror” de Niger Innis, presidente del Congreso de la Unidad Racial [CORE, en sus siglas inglesas], de tendencia conservadora. Poco después del arresto de John Muhammad, Innis se reunió con funcionarios del Departamento de Justicia para expresar su preocupación con respecto a “los musulmanes negros del país: un asunto de seguridad nacional”, y lanzó una campaña contra la labor de difusión del Islam en las cárceles y los centros educativos de la nación. [19]

Sonic Jihad Los raperos musulmanes se preguntaron: ¿se debe esperar de nosotros que “representemos” el Islam de forma positiva, evitando los excesos misóginos y materialistas del hip-hop mayoritario, o deberíamos “vendernos” para obtener éxito a nivel mundial, incluso si eso significa “coquetear con lo haram (ilícito)”? De entre las bandas de raperos musulmanes, Native Deen y Sons of Hagar han sido elogiados por sus mensajes políticos y religiosos positivos. Native Deen , formado por tres raperos afroamericanos que se niegan a actuar en locales donde se sirva alcohol o se permita que hombres y mujeres bailen juntos, ha protagonizado alguna reseña en periódicos como The New Yorker e incluso ha recibido los elogios del Departamento de Estado, pero las principales emisoras de radio aún no le han prestado la atención suficiente. Sons of Hagar es un grupo con base en Des Moines (Iowa, EE.UU) y formado por Allahz Sword (Ahmad) y Ramadan Conchus (Abdul), ambos estadounidenses de origen árabe, Keen Intellect (Kareem), estadounidense de origen irlandés converso al Islam, y Musa, estadounidense de origen coreano y también converso. Esta banda también ha sido elogiada por sus letras socialmente comprometidas; su conmovedor sencillo titulado “Insurrection” (“Es la temporada de caza del árabe, y no tengo salida / estoy apretando el botón de la conciencia sobre vosotros, tíos / ¿Dónde está la razón?”) y su tema “Sisterssss”, en defensa de la poligamia [20] , son populares en la escena underground del hip-hop árabe-musulmán, pero Sons of Hagar tampoco ha alcanzado el éxito a nivel popular.

El grupo musulmán de rap que está ganando notoriedad a nivel mundial gracias a sus ingeniosas letras, su atractivo estilo y su imagen decididamente positiva del Islam es el trío Outlandish, con sede en Dinamarca. Compuesto por un marroquí, un pakistaní y un hondureño, Outlandish ha encabezado las listas de éxitos con temas como “Guantánamo” (estribillo: “Y yo recogí a todos mis moros aquí, en Guantánamo”) o “Aicha”, una nueva versión del éxito de Cheb Khaled de 1995 [21] . Este último tema, el cual ha tenido mucha difusión en MTV Europe, llegando al cuarto lugar en las listas de Alemania, ha sido aclamando como la descripción más positiva de las mujeres musulmanes jamás hecha en un video musical, con planos de la ablución y de mujeres árabes, sudasiáticas y africanas, tanto con velo como sin él. En lugar de “coquetear con lo haram (ilícito)”, Outlandish prefiere mantenerse “dentro de los límites de lo halal (lícito)”.

Los especialistas estadounidenses en hip-hop comentan que el rap político y comprometido puede ser popular en Europa, pero si no es capaz de adaptarse a la estética rapera americana y aumentar las insinuaciones sexuales, no triunfará en EE.UU. Muchos musulmanes sunníes han criticado el estilo de algunas raperas musulmanas que cubren su cabeza con un pañuelo (hiyab ) y luego visten con blusas y vaqueros al estilo de Jennifer López. Estas jóvenes musulmanas “a la moda”, conocidas como noochies [22] , halal honies (“bomboncitos halal”) y bodacious bints (“chicas fabulosas”. Bint significa “chica”, en árabe), han provocado acalorados debates en Internet sobre la libertad de expresión, la modestia femenina y el futuro del Islam en Estados Unidos. “Nuestro deen (religión, en árabe) no significa estar exhibiéndose”, dice Adisa Banjoko, periodista y escritor experto en hip-hop. “Veo a estas supuestas hermanas musulmanas llevando un hiyab y luego un corpiño, o un hiyab con su ombligo al descubierto. ¡Uno no se pone un hiyab y luego trata de lucirlo!…o esos hermanos que se tatúan el nombre de Allah, o lo exhiben escrito en grades medallones…¡Allah no forma parte de una moda!” [23]

La polémica por los tatuajes con caligrafía árabe ha ido en aumento y muchas mujeres, incluso fuera del ambiente hip-hop, también han comenzado a llevarlos. Se tatúan las palabras halal, haram o sharmuta (“puta”, en árabe, aunque hoy en día en algunos círculos se trata de un término cariñoso) en los hombros, los muslos o la parte baja de la espalda, y se visten con bikinis y vaqueros abrochados por debajo de la cintura. Algunas de estas tendencias haram en el hip-hop musulmán son respuestas deliberadas a la vestimenta islámica “ortodoxa” de los fundamentalistas, como los “pantalones pesqueros” o el “ hiyab completo” que se ven en algunas zonas urbanas. Entre los jóvenes musulmanes varones, igualmente provocadoras son las camisas negras de manga corta que llevan algunos jóvenes shiíes, en las cuales puede leerse en rojo “Todos los días son Ashura, todos los lugares son Karbala”, en referencia a los rituales shiíes que conmemoran la muerte del Imam Hussein [Ashura] en el siglo VII y la llanura de Irak [Karbala] donde murió en combate. A algunos también les preocupa la creciente popularidad de las artes marciales entre los jóvenes musulmanes de las ciudades, quienes dicen que las técnicas de autodefensa son necesarias contra los pandilleros y la violencia de la policía. Si muchos musulmanes negros de los años sesenta practicaban formas sincréticas de artes marciales como el “boxeo cushita” [24] , muchos jóvenes raperos de hoy en día están aprendiendo “lucha libre islámica”. “El Profeta luchaba cuerpo a cuerpo”, declara un aficionado a Middle East Report. “Los hadices (dichos del Profeta) nos enseñan que no se debe golpear el rostro de nuestro oponente y que la lucha [islámica] cuerpo a cuerpo te permite derrotar a tus adversarios sin darles puñetazos y sin correr el riesgo de provocarles daños cerebrales.”

Russell Simmons ha dicho que “lo mejor de la cultura estadounidense, ya sea el idioma, la vestimenta o la actitud, proviene de las clases bajas; así ha sido siempre y así será.” [25] Si esto es cierto, entonces, cuando el Islam se filtre entre las clases bajas de Estados Unidos y los musulmanes sean mayoría en los estratos más bajos de la sociedad europea, los elementos culturales islámicos brotarán en la cultura y la sociedad dominantes. Para muchos jóvenes estadounidenses, el hip-hop islámico es su primer contacto con el Islam y a menudo los conduce a enfrentarse a cuestiones relacionadas con la raza, la identidad y el imperialismo occidental. En Europa, muchos jóvenes norteafricanos están redescubriendo el Islam y adquiriendo conciencia racial gracias a las letras rap de Five Percenter o la Nación del Islam. Muchos raperos blancos de EE.UU sólo consiguen la ansiada “aprobación del gueto”, es decir, su aceptación dentro de la comunidad de raperos, cuando se convierten al Islam, lo cual se considera como un rechazo a ser blanco. El rapero blanco Everlast, antes conocido como Eric Schrody, explica que convertirse al Islam y asistir a la mezquita le permitió visitar barrios del gueto donde nunca habría podido entrar si fuera un blanco no musulmán [26] . Curiosamente, la adhesión de Everlast al Islam hizo que saltaran chispas con el rapero blanco Eminem, cuando éste lo acusó de hacerse musulmán para ocultar que es un “rapero blanco irlandés y homosexual”. Un joven latino blanco explica así la relación entre el Islam y el respeto en las calles: “En el Bronx, alguien como yo no impone mucho respeto, [pero] cuando hice shahada [27] (declaración de fe), los hermanos comenzaron a respetarme, la gente blanca se puso nerviosa, e incluso la policía me prestó atención.” [28] Fusionando temas islámicos con la influyente cultura global de la juventud, el hip-hop islámico ha surgido como una poderosa subcultura internacionalista para los jóvenes descontentos de todo el mundo.

El clamor de Oriente

“El espectro de una tormenta se cierne sobre el mundo occidental”, escribió en 1965 Askia Muhammad Touré, el poeta del blackMalcolm fidel power. “La gran tormenta, la próxima revolución negra, se agita como un tornado avanzando desde Oriente y sacudiendo los cimientos de la tierra cuando atraviesa países gobernados por regímenes opresores…Sí, por todo este hosco planeta, las ‘hordas’ multirraciales de millones de personas desnutridas se han puesto en movimiento como nunca antes en la historia de la humanidad.” [29] Touré estaba reflexionando sobre el llamamiento de “Oriente” a los jóvenes afroamericanos tras la conferencia de Bandung, en 1955. Allí, el presidente Sukarno de Indonesia había dicho a los representantes de las 29 naciones africanas y asiáticas que todos ellos estaban unidos “por el odio común hacia el colonialismo en cualquiera de sus formas y…por el desprecio hacia el racismo.” Aquellos eran los días en que Malcolm X se reunió con Fidel Castro en el famoso Teresa Hotel de Harlem, y cuando Malcolm, partiendo de su enfoque “islámico internacionalista”, llegó a comprender que el movimiento a favor de los derechos civiles era un aspecto de la lucha contra el imperialismo, y que la guerra de Vietnam o la rebelión de los Mau Mau en Kenia eran alzamientos de las “razas de color” que, como la lucha de los afroamericanos, formaban parte del “maremoto” contra el imperialismo occidental.

Algunos analistas, apuntando al actual movimiento contra la guerra y la globalización, han sugerido que puede estar fraguándose una nueva era de solidaridad entre africanos, asiáticos y latinos. Durante los últimos años, en EE.UU se ha producido una efervescencia política y una coalición entre grupos progresistas –en particular entre grupos árabes y musulmanes estadounidenses y grupos afroamericanos–, sin precedentes desde los años sesenta, cuando los Panteras Negras y el Comité Coordinador Estudiantil No Violento declararon su solidaridad con la OLP, la cual, a su vez, expresó su solidaridad con los nativos americanos. El 11-S y la posterior respuesta violenta han llevado a muchos líderes afroamericanos a apoyar a los musulmanes y árabes estadounidenses, entre otras cosas porque los musulmanes afroamericanos también han sido el objetivo de campañas de seguimiento y detención tras el 11-S. Activistas como Al Sharpton se han movilizado contra la llamada Ley Patriótica (USA PATRIOT Act) “porque se emplea para vigilar a personas de color…afectando a los musulmanes en todas partes, incluyendo Brooklyn y Harlem.” [30]

Dada la importancia del Islam y del mundo árabe en la “guerra contra el terror”, y la presencia de kaffiyyas [pañuelos palestinos] y (lamentablemente) de camisetas con la imagen de Bin Laden en las protestas, desde Porto Alegre a Barcelona, parece que el “nuevo Bandung” podría tener un perfil árabe o islámico claramente definido. En los últimos años, varios líderes latinoamericanos han exigido “acciones concretas” para crear un Estado palestino. Castro ha firmado acuerdos de cooperación bilateral con Argelia y los Emiratos Árabes Unidos, y continúa manifestándose contra el “apartheid global” en general y el “apartheid israelí” en particular. Castro también ha sido acusado de establecer vínculos con Irán y de vender biotecnología a ese país a cambio de petróleo barato. Cuando visitó Irán en 2001, Castro habló de su relación con el entonces presidente Mohammad Jatami e indicó que “había descansado como nunca en su vida en Teherán.” Más recientemente, fue acusado por los EE.UU de interferir las emisiones por satélite de los grupos opositores iraníes establecidos en Estados Unidos [31] . Algunos artículos de la prensa de derechas estadounidense afirman haber encontrado pruebas de que Venezuela está suministrando documentos de identidad a personas procedentes de “países sospechosos” del mundo árabe y Asia meridional, así como a colombianos y cubanos. Un artículo también informa de las declaraciones de Julio César Pineda, ex-embajador de Venezuela en Libia, en las que afirma disponer de la correspondencia de Hugo Chávez manifestando su deseo de “consolidar” los lazos entre Latinoamérica y Oriente Medio, incluyendo el uso del petróleo como arma [32] . Chávez desafió a los periodistas en cuestión a que presentaran “una sola prueba” de sus acusaciones. [33]

Puede que estos reportajes sobre los vínculos de Cuba y Venezuela con los radicales de Oriente Medio no sean nada más que propaganda partidista, y que los repetidos llamamientos de Chávez a la solidaridad con el mundo árabe no sean otra cosa que la “diplomacia del petróleo” o la súplica desesperada de un líder asediado por sus adversarios. Sin embargo, la reivindicación de las “raíces árabes” por parte del líder venezolano señala una tendencia en Occidente. Entre los colectivos occidentales sometidos y los grupos opositores que se sienten perseguidos u olvidados por la globalización, se considera que los árabes se han llevado la peor parte de la agresión imperialista a nivel mundial en la era de la “guerra contra el terror”. Dado que los chovinistas occidentales retratan el Islam como una amenaza para la democracia y la seguridad, lanzando guerras para llevar la democracia al mundo musulmán, las “hordas multirraciales” de Occidente están acercándose a algunas enseñanzas y precedentes islámicos (como la España musulmana), con la esperanza de que éstos harán a Occidente más compasivo y libre.

El Islam se está introduciendo en Occidente mediante las conversiones, la migración y las corrientes culturales dirigidas por los medios de comunicación. Para muchos, el mundo islámico ofrece un repertorio de identidades alternativas. Así como los occidentales marginados buscan inspiración en el Islam, los musulmanes de la diáspora se inspiran en la experiencia afroamericana. El enriquecimiento mutuo que está teniendo lugar entre la cultura islámica, la negra y la latina está creando modas y formas artísticas fascinantes. Muchos podrían alegar que la moda de los tatuajes árabes, los collares con la palabra “Allah”, los culebrones orientalistas, la danza del vientre o los pañuelos atados a la cadera es sólo eso: una moda. Pero el movimiento de orgullo árabe en Europa y el hip-hop islámico demuestran que esta vibrante mezcla cultural puede tener importantes implicaciones políticas. Las corrientes culturales pueden poner a prueba de manera contundente las políticas estatales, las identidades impuestas por los estados y las reivindicaciones del chovinismo occidental.

Para muchas comunidades minoritarias de conversos y de musulmanes en la diáspora, la España islámica ha servido para reforzar su identidad. La España musulmana estaba en Occidente y pertenecía a Occidente, dando lugar a una época dorada anterior al apogeo del Occidente genocida e imperialista, un momento histórico que los occidentales desencantados pueden compartir con los musulmanes. La nostalgia musulmana y el romanticismo orientalista por Andalucía no son nuevos; lo que sí resulta nuevo es que los distintos colectivos sometidos en Occidente anhelen un “retorno” a la España musulmana multirracial. Según esta visión del mundo, el año 1492 representaría un punto de inflexión en la historia. Hablando sobre el llamado “Día de la raza”, festejado en octubre, Chávez instó a los latinoamericanos a boicotear las celebraciones del “descubrimiento”, diciendo que Colón fue “peor que Hitler.” El hecho de que muchas minorías en Occidente añoren la historia anterior a 1492 es una prueba de su larga exclusión y de cómo la virulencia del chovinismo occidental después 11-S ha reavivado los recuerdos de un trauma centenario. Tal y como dijo un activista afroamericano hace unos años: “La persecución y el maltrato contra los afroamericanos no comenzaron tras el 11-S, sino en 1492.” [34] Con una actitud similar, una de las primeras reivindicaciones de Moussaoui cuando fue detenido en EE.UU y se le concedió el derecho a representarse a sí mismo ante los tribunales fue “el retorno a la España musulmana.”

Con unos conversos afroamericanos y latinos hablando de la tragedia de 1492, y unas minorías musulmanas en Occidente inspiradas en la América negra y cada vez más concienciadas racialmente, el mundo está siendo testigo de una nueva fusión entre el Islam y el panafricanismo. Hoy en día, sin embargo, este internacionalismo de carácter racial e islámico también contiene elementos de otras culturas y diásporas. El Islam está en el centro una emergente cultura global contraria al actual equilibrio de poder, encarnando lo que el crítico postcolonial Robert Young llamaría una “contramodernidad tricontinental” que mezcla tanto elementos culturales locales como foráneos y combina aspectos árabes, islámicos, negros e hispanos para generar “una globalización negra, asiática e hispana con su propia dinámica de lucha contra la modernidad…construida para combatir contra el imperialismo global.” [35]

NOTAS.-

[1] Traducción, extracto y adaptación del articulo aparecido en: http://www.merip.org/mer/mer229/229_aidi.html Segunda parte del artículo del mismo título publicado en la revista Alif Nûn nº 78 , enero de 2010. (Nota de la Redacción).

[2] Véase Paul Silverstein, “Why Are We Waiting to Start the Fire? French Gangsta Rap and the Critique of State Capitalism”, en Alain-Philippe Durand (ed.), Black, Blanc, Beur: Rap Music and Hip-Hop Culture in the Francophone World, Scarecrow Press, Lanham (MD), 2002.

[3] Mumia Abu-Jamal, nacido el 24 de abril de 1954 en Estados Unidos, es un periodista y activista político afroamericano converso al Islam, acusado del asesinato de un policía y sentenciado a muerte en 1982. Su caso ha generado en todo el mundo campañas masivas a favor de su liberación, pues varios organismos internacionales de derechos humanos consideran que Abu-Jamal fue condenado sin pruebas concluyentes y que el suyo fue un juicio político, debido a que el acusado militaba en Los Panteras Negras. (Nota de la Redacción).

[4] Le Figaro, 17 de junio de 2003; Le Monde, 11de marzo de 2003.
[5] Le Monde, 27 de septiembre de 2001.

[6] L’Expansion, 11 de junio de 2003.

[7] Independent Race and Refugee News Network , 1 de abril de 2001.

[8] El manifiesto del grupo está disponible en Internet: http://infosuds.free.fr/082001/enquete_bc.htm Le agradezco esta información a Paul Silverstein.

[9] Entrevista a 3éme Oeil y DJ Rebel, Bronx, Nueva York, 24 de julio de 2003.

[10] Jerusalem Report, 6 de mayo de 2002.

[11] L’Express, 27 de marzo de 2003.

[12] David Lepoutre, Coeur de banlieue: Codes, rites et languages , O. Jacob, París, 1997.

[13] Le Figaro, 3 de junio de 2000.

[14] “Moro”, el insulto empleado en España, ha sido una expresión de cariño en Marruecos y entre los miembros de la diáspora marroquí. La versión árabe es moro jal al-ras (“moro de cabeza negra”). (Nota del autor).
Etimológicamente, la palabra “moro” procede de la latina maurus , que designaba al habitante de la antigua provincia romana de Mauritania, y que significa “moreno”, “de piel oscura”. (Nota de la Redacción).

[15] El término halal indica el conjunto de prácticas, objetos u alimentos permitidos en la religión musulmana. El encabezamiento de esta sección también hace referencia al título de una canción del grupo Outlandish: “Keepin’ It Halal ” (Nota de la Redacción).

[16] Le agradezco a Zaheer Ali esta información.

[17] Napoleón, antiguo compañero de Tupac Shakur y converso al Islam, habla sobre ello en una entrevista del 16 de abril de 2003 en HitEmUp.com, un sitio web para los fans de Tupac. Disponible en: http://www.hitemup.com/interviews/napoleon-part1.html#Bush .

[18] John Allen Muhammad fue acusado en 2002 de asesinar con su rifle al menos a 10 personas. Detenido y juzgado en el estado de Virginia, fue ejecutado en 2009 mediante inyección letal. (Nota de la Redacción).

[19] Washington Times, 13 de noviembre de 2002.

[20] Cuando le dijeron que la poligamia es ilegal en EE.UU, Allahz Sword respondió: “Muchos raperos hablan por ahí de ser proxenetas ¿es eso bueno?….yo sólo hablo de una parte de mi religión.” Seattle Post-Intelligencer , 17 de febrero de 2003.

[21] La versión original de este tema puede escucharse en el álbum de Cheb Khaled titulado Hafla . (Nota de la Redacción).

[22] Noochies es una abreviatura de nubian hoochies, es decir, algo así como “nubias busconas.” (Nota del traductor).

[23] Conversación mantenida con el autor de este artículo, el 4 de agosto de 2003.

[24] El término “cushita” es un gentilicio que hace referencia a los nativos de Cush, el nombre bíblico para Nubia o Sudán, un área tomada como referente cultural por muchos afroamericanos. (Nota de la Redacción).

[25] Citado en in John McWhorter, “How Hip-Hop Holds Blacks Back”, City Journal , verano de 2003.

[26] Entrevista con Adisa Banjoko, “Everlast: Taking Islam One Day at a Time”, 12 de julio de 1999. La entrevista está disponible en: http://thetruereligion.org/modules/testimonies/item.php?itemid=150&keywords=everlast

[27] La shahada (“testimonio”) es el primer pilar del Islam y consiste en declarar ante al menos dos testigos musulmanes que no hay más dios que Dios y que Muhammad es Su profeta. Con este sencillo procedimiento cualquier persona pasa a ser considerada como musulmana. (Nota de la Redacción).

[28] Entrevista con miembros de la comunidad musulmana de Columbia para New York Project , 16 de junio de 2003.

[29] Citado en Robin Kelley, Freedom Dreams: The Black Radical Imagination , Beacon Press, Boston, 2002, p. 60.

[30] Village Voice, 24 de diciembre de 2002.

[31] Financial Times, 21de julio de 2003.

[32] Véase Martín Aróstegui, “From Venezuela, a Counterplot”, Insight on the News , 4 de marzo de 2003, y “Terror Close to Home”, US News and World Report, 6 de octubre de 2003.

[33] Agence France Presse, 2 de octubre de 2003.

[34] Entrevista a las comunidades musulmanes de Columbia para el New York Project, 21 de julio de 2003.

[35] Robert Young, Postcolonialism: An Historical Introduction, Blackwell Publishers, Londres, 2001, p. 2.

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Fuente: islamtimes.org

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