Las FARC cierran con Moncayo la última de las liberaciones unilaterales

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia liberaron ayer al cabo Pablo Emilio Moncayo, uno de los dos rehenes que más tiempo llevaban secuestrados y se había convertido en todo un símbolo. Con ésta, las FARC dieron por finalizadas las liberaciones unilaterales de rehenes, ya que aseguraron que, en adelante, sólo aceptarán un canje de rehenes por combatientes que estén en prisión.

Ruben Pascual

Pasaban unos minutos de la una del mediodía cuando se anunció que el cabo Pablo Emilio Moncayo, que ha estado 12 años y tres meses retenido por las FARC, recuperó la libertad en un punto de la selva que no fue revelado por seguridad. Horas después fue trasladado por la misión humanitaria a la ciudad de Florencia (en el departamento de Caquetá, al sur), donde le esperaban sus familiares y representantes de diversas organizaciones.

El operativo humanitario, fue retrasado tanto a su salida desde Florencia como a su regreso a esta ciudad debido a las adversas condiciones meteorológicas, estuvo conformado por seis integrantes de la delegación brasileña (líder del operativo), la mediadora Piedad Córdoba, el representante de la Iglesia Católica monseñor Leonardo Gómez Serna, dos miembros de la Cruz Roja y un médico.

A lo largo de la tarde se dio a conocer un video que mostraba imágenes de Moncayo paseando por la selva, minutos antes de su liberación. Aparecía ataviado con un uniforme de camuflaje del Ejército, y Efe agregó que mantuvo una conversación telefónica con su padre, Gustavo Moncayo.

Alegría

«Quedan escasas horas para reencontrarme con mi familia. No me imagino cuál será la alegría de ellos al verme después de tantos años, no me alcanzo a imaginar», decía en el vídeo.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia se habían comprometido ya en abril de 2009 -el proceso se retrasó debido a las dificultades para acordar un protocolo de seguridad a aplicar durante la misión humanitaria- a liberar unilateralmente a Moncayo como un gesto «de buena voluntad» para fomentar un «intercambio humanitario» entre los 22 rehenes restantes -según datos oficiales, todos son militares, y ya no quedan civiles retenidos- y los 500 prisioneros «de guerra» -con la consecuente aceptación por parte del Gobierno de que existe un conflicto- insurgentes encarcelados en el país.

Oportunidad

La misma senadora Córdoba, urgió en el día de ayer, en entrevista con TeleSur, a llevar a cabo dicho intercambio durante el gobierno de Álvaro Uribe, es decir, antes del 7 de agosto próximo, porque de lo contrario «sería difícil».

Anteriormente, la ONG Colombianos y Colombianas por la Paz, un grupo de intelectuales y cargos electos de izquierda que tratan de mediar a favor de la paz, han hecho al jefe de estado responsable en parte de la suerte de los rehenes debido a su intransigencia.

El pasado fin de semana, Uribe respondió que estaría dispuesto al acuerdo humanitario, pero lo condicionó a que los militantes liberados no vuelvan a las filas de la guerrilla.

A juicio de la senadora, «la tarea es para este gobierno y no esperar a que se alargue la situación porque sería muy difícil y [el proceso de liberación] se iría a dos o tres años más».

«Eso puede complicar el proceso», enfatizó Córdoba al hacer -según recogía la agencia española Efe- una velada referencia, sin dar nombres, a los candidatos con más posibilidades de ganar los próximos comicios presidenciales y en especial al ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos, aspirante por el oficialista Partido de la U y convertido en el delfín político de Uribe.

Mientras que la mayoría de los candidatos celebraron con matices la propuesta de Uribe, Santos espetó: «que haya liberación unilateral de secuestrados, por supuesto, pero en ningún caso canje».

Esta actitud es motivo de preocupación tanto para las familias afectadas como para la interlocutora Córboba, que reiteraron la necesidad de profundizar y llevar a cabo las negociaciones para llevar a cabo el intercambio.

Atacan la casa de un político vinculado a los «paras»

Unos desconocidos lanzaron ayer una granada de fragmentación contra el domicilio de Trino Luna, ex gobernador del departamento colombiano del Magdalena excarcelado hace poco tras cumplir una condena por nexos con paramilitares, informaron las autoridades policiales regionales citadas por Efe.

El artefacto estalló sobre el tejado de la casa y sólo causó algunos daños sin importancia, dijo a la prensa el comandante del Magdalena, el coronel Gustavo Moreno.

Según testimonios recogidos entre los vecinos, la granada fue lanzada desde una motocicleta en la que viajaban dos hombres.

El ataque se registra poco más de dos meses después de que Luna saliera de una cárcel de la capital colombiana en la que estuvo preso durante casi tres años.

Luna había sido detenido en marzo de 2007, cuando era titular de la Gobernación del Magdalena, por orden de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que lo vinculó con el escándalo de la «parapolítica», de relaciones de funcionarios públicos con grupos paramilitares.

Fuente: Gara

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